Pescaditos de colores. Por Flóbert Zapata (Reportero de la guerra mediática)

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Ilustración tomada de Ensartaos.

Los medios mienten, desinforman, extravían, confunden, sonambulizan, hacen maldades, los medios son duendes, los duendes existen.

Vereda Holanda Baja, municipio Solano, departamento de Caquetá. Un helicóptero del ejército descarga allí un grupo de soldados que luego tienen un combate en tierra con un grupo de guerrilleros. No hubo muertos, la guerrilla tomó prisionero un soldado y algunas armas. ¿Qué dijo Álvaro Uribe en la televisión? El siguiente discurso ensayado por su buena memoria: Los bandidos narcoterroristas de las Farc asesinaron vil y cobardemente a 16 inocentes marines que iban en una  lancha por un río cogiendo pescaditos de colores.

Luego el número fue bajado a ocho.

¿Sabes lo que es una campaña de odio? Ahí tienes un botón de muestra. Si le crees a los medios eres un soldado que sale a matar a ciegas, un soldado del odio.

Fuente:

– Una guerrilla por dentro-Memorias de resistencia. Biblioteca Popular Alfonso Cano. Bogotá.  2018. Pág.32

La ciudad preguntadora.Por Flóbert Zapata (Reportero de la guerra mediática)

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Foto: Bogotá.

¿Dónde están los desaparecidos?,

preguntan los grafitis en Bogotá,

la ciudad preguntadora,

la ciudad que pregunta por todos.

Encuentra pocas respuestas pero las encuentra.

Los de Puerto Asís, Putumayo,

están en los caimanes,

en su estiércol,

en el pantano,

en los peces,

en los insectos,

en las raíces.

“Según historias de los otros compañeros en Puerto Asís Putumayo dicen que había un sitio donde a la gente la cortaban y la tiraban a los caimanes, era un sitio de desgolladero de la gente, entonces hubo compañeros que desaparecían, no los encontraban, los cogían. No era sino cortarlos y se los tiraban a los caimanes, esa es una historia muy triste y donde se evidencia el terror que sembraron los paramilitares y los militares”.

Fuente:

– Una guerrilla por dentro-Memorias de resistencia. Biblioteca Popular Alfonso Cano. Bogotá.  2018.  Pág. 27

Tres poemas de Arley Morales. Por Flóbert Zapata (Reportero de la guerra mediática)

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Nos vamos otra vez mi amor, otra vez nos echan, otra vez a vivir nuestra Eneida como una maldición. A nuestros padres los echaron de las montañas, ahora a nosotros nos echan del llano y la selva. Todo para apropiarse de nuestros terrenos y cultivar palma africana,  a nombre del crecimiento económico y el progreso. Si fuéramos tú y yo no más pero somos millones.   

Hay personas que escriben poemas escribiendo y hay personas que escriben poemas hablando. Lo mejor de los que escriben escribiendo es el sabor natural de los que escriben hablando. En Una guerrilla por dentro tenemos los poemas escritos escribiendo de Raúl Guerrero y ahora les entregamos los poemas escritos hablando de Arley Morales.

 

 

Ojalá no hubiéramos tenido que enfrentar a esa guerra

que emprendieron los más ricos

con el respaldo del Estado colombiano

en contra de la clase empobrecida,

del campesino, la campesina, los obreros, estudiantes…

nos habríamos evitado tanto sufrimiento,

tanta sangre derramada de buenas personas…

pintaron de rojo la patria

pero también de coraje y fuerza a nuestros corazones

Los cogieron, los mataron y los descuartizaron,

no solamente con el hecho de usted aportarle

a la lucha revolucionaria estaba corriendo peligro,

sino que a ellos no les importaba matar cualquiera

con la idea de causar temor.

Llegaba el helicóptero, recibían apoyo del mismo ejército.

¿Qué eran esos grupos paramilitares?

¿Si ellos no hacen parte

de la institucionalidad colombiana

entonces por qué cuando los atacamos

no los atacan a ellos sino que nos atacan a nosotros?

Fuente:

– Una guerrilla por dentro-Memorias de resistencia. Biblioteca Popular Alfonso Cano. Bogotá.  2018.

 

 

Una rata es igual de hermosa a un ángel. Por Flóbert Zapata (Reportero de la guerra mediática)

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Foto: Bogotá, Festivoz.

Una rata es igual de hermosa a un ángel, sólo que el ángel tiene a su favor los dólares, los púlpitos y los medios de comunicación. Escucha a la rata exactamente el mismo tiempo que escuchas al ángel y tal vez te llegue a parecer más bonita la rata que el ángel, más bonita la realidad que el embuste. Lo importante de escuchar a la rata es que si lo haces habrás aprendido todo lo que tienes que aprender de la vida: que cuando la política es el arte de la mentira, la vida es el arte de la maldad.

Un brillante ejemplo a seguir. Por Flóbert Zapata (Reportero de la guerra mediática)

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“…hoy podemos empezar a contar quiénes somos y hacer memoria para todas esas personas que sembramos en las montañas”.

El cuento es el género de la paz o del miedo, la crónica es el género de la guerra. El cuento es la valentía de la imaginación, la crónica es la valentía de la realidad. El cuento es el género de  la pasión, la crónica es el género de la compasión. El cuento es un género seguro, la crónica es un género peligroso. El cuento ilumina como un sol artificial, la crónica ilumina como el sol.

Parte de la guerra es el fomento del cuento y el abandono de la crónica, como el fomento de una poesía apolítica en beneficio de una poesía  centrada en sí misma.

Una guerrilla por dentro-Memorias de resistencia es un libro de crónicas. Grande por ello en sí mismo, con independencia del contenido. Además de los poemas del miliciano Raúl Guerrero que cierran el libro en un noveno capítulo, nos encontramos con ocho crónicas en las que seis exguerrilleros y dos exguerrilleras cuentan su vida en las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Farc.

Realizado el acuerdo de paz, esta será la nueva guerra que debemos librar los colombianos, la guerra por la memoria y por la verdad.  Sin duda Una guerrilla por dentro-Memorias de resistencia es un brillante ejemplo a seguir.

Una guerrilla por dentro-Memorias de resistencia. Biblioteca Popular Alfonso Cano. Bogotá.  2018.

© Flóbert Zapata

Bogotá, jueves 17 de octubre 2019

“Éramos poetas y nos pusieron a recitar oraciones pordioseras”. Flóbert Zapata

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Foto: Bogotá.  

La religiones muertas son mitos valiosos, los mitos vivos son religiones respetables. En las paredes encontramos el grafiti Más poesía, menos policía. En la radio nos encontramos una realidad contraria: Más religión, menos poesía.

Esta mañana, a eso de las once y media, escuché por un momento todas las emisoras A.M., una por una, moviendo el dial de derecha a izquierda.

Encontré ocho programas que aluden a los grafitis de una u otra manera.

1 Una mujer vende el esotérico Paquete de las Necesidades, que automáticamente hace recibir amor  y dinero caído del cielo. ¡Qué haríamos sin las ilusiones¡ Lo que hacemos sin la poesía, creer en otras ilusiones.

2 Un pastor profundizando en la Biblia.

3 Una buena voz de rockero canta Alabemos a dios.

4 Radio María

5  Programa con microbióloga en la que se relaciona la célula con la familia.

6  Fuego a.m. Programa Mujeres del reino.

7  Programa de la Iglesia de la Roca. Entrevista a una estrella de la “música cristiana”, o sea protestante.

8 Y otro programa o emisora más que no recuerdo.

Todo no puede ser religión, hay que dejar espacios para pensar. Está en nuestras raíces como nación. “En honor de la verdad de narradores de la lucha que presenciamos, justo es decir que el coronel Santander resistió gallardamente y repelió victorioso la más formidable carga que se hizo a su división, quedando a sus pies multitud de heridos. Desde entonces comenzó a flaquear el enemigo, reduciéndose a meras escaramuzas sobre nuestros flancos”. Santander, además de militar, era un lector, un intelectual, un “estudiante pensador”, como lo llama Milton Puentes en su maravillosa Historia del Partido Liberal Colombiano. El tiempo que le dejaban las batallas estaba el joven Santander pegado de los libros. Por eso se burlaban de él los hermosamente rústicos guerreros venezolanos de la independencia. Se burlaban tanto del cachaco que un día los desafió.

Esta invasión religiosa de Colombia es una negación del lector, del pensador y de Santander. Es semejante a la invasión armada de América por parte de los españoles en 1942. No sólo en la radio y la televisión sino por todas partes. En Transmilenio ayer se subió una pareja con amplificación, …para ustedes en la gloria de Dios, estas canciones cristianas. Cuando terminaron fueron aplaudidos.  Luego Wadis encendió el megáfono e hizo uno de esos actos poéticos que él llama “disturbios”, que también fue aplaudido, con otros poemas y con este de Gonzalo Arango al principio:

 

“Éramos dioses y nos volvieron esclavos.
Éramos hijos del Sol y nos consolaron con medallas de lata.
Éramos poetas y nos pusieron a recitar oraciones pordioseras.
Éramos felices y nos civilizaron.
Quién refrescará la memoria de la tribu.
Quién revivirá nuestros dioses.
Que la salvaje esperanza sea siempre tuya,
querida alma inamansable.”

© Flóbert Zapata

Bogotá, martes 15 de octubre 2019

 

Tiempos tristes. Por Flóbert Zapata

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El Estado es una maquina con piloto automático. Los cargos públicos son cosméticos, cosas para el ego y la importancia. Repetidores de libretos repetidos. Dicen que los que nombran son ministros técnicos pero son ministros cosméticos. Y el más cosmético de todos es el ministro de economía.