El joven y el viejo. Por Flóbert Zapata Arias

Habla el joven con humor: Voy a tener cuatro hijos, para que carguen el ataúd cuando me muera; y para que no les pese mucho ni les talle que el ataúd sea de icopor.

Habla el viejo con estupor: Se me metió el frío en los huesos, me voy para La Rochela a calentar los pies hasta que se quemen. Al cadáver que incineran le dicen Vamos a quemarte los pies hasta que se calienten.

© Manizales, lunes 22 de abril de 2019