No lo mató porque a Alfaro no lo mata nadie. Por Flóbert Zapata Arias

Gaitán en Ricaute

Gaitán en Ricaurte, Bogotá.

Mi padre murió paralítico y sin poder usar silla de ruedas. Amo a mi padre y amo a los paralíticos. Amo al Lenín Moreno de la parálisis y la silla de ruedas.

Mi padre era gaitanista y lo amo también por ello, por serle fiel hasta la muerte y en mí después de la muerte.

Pero no amo al Lenín Moreno que traicionó a Alfaro, el Gaitán ecuatoriano, lo traicionó hasta casi matarlo. No lo mató porque a Alfaro no lo mata nadie.

© Manizales, martes 23 de abril de 2019