A esos no los mostrarán. Por Flóbert Zapata

(“¿Cómo fue posible que ese muchacho tan talentoso y crítico de la realidad de Nuestra América, militante del PC de su país, derrapó para convertirse en el más descollante intelectual orgánico y paradigmático del neoliberalismo?”)

El mundo está muy politizado. El que no lo sepa cae en el engaño. Lo engañan todo el tiempo. Le engañan la mente. El que descubre el engaño se aterra de la monstruosidad.

Los medios de comunicación, de derecha, transmiten una opinión del derechista Miguel Bosé sobre Venezuela. No lo invitan porque opina sino que lo invitan porque saben cómo opina.

Lo mismo sucede con Vargas Llosa (https://www.pagina12.com.ar/204518-confirmado-se-jodio-el-peru) .

El espectador en ese momento ve a un cantante y un escritor que opinan. Debe ver a dos políticos que opinan.  Respecto a Venezuela y Cuba ni Miguel Bosé ni Vargas Llosa opinan porque mienten, transmiten la mentira, el dogma.

De Juanes y su participación en el concierto de la frontera se puede sospechar que quedó pringado aquella vez que asistió a un concierto en Cuba y los medios metieron en cada ser humano la imagen de unos cubanos mayameros rompiendo sus discos. Porque no puede ser que se comporte bien con un gemelo y mal con el otro.

Dado que cada voz que presentan es como las citadas la gente acepta lo que dicen no sólo como verdad sino como única verdad.

Hay desde luego escritores y cantantes que opinan realmente y que opinan distinto pero a esos, a los Atilio Borón, a esos no los mostrarán.

Esto sucede en los mundos de la farándula y la literatura, que resultan inocentes frente a la perversión de los otros mundos.

© Flóbert Zapata

Manizales, martes 9 de julio de 2019