Londres. Por Flóbert Zapata Arias

Marx en Treveris, Alemania

Marx en Tréveris, Alemania, su tierra natal.

Vivía muy pobre Marx

en el barrio de inmigrantes,

dos hijos se le murieron,

qué trágico que es ser grande.

 

Engels le tendió la mano

cuando recibió una herencia,

le dio una casa en el centro,

cerca de las bibliotecas.

 

A estos estos dos alemanes,

tan pacíficas lumbreras,

la hipocresía les dice

mala hierba, mala pena.

 

No ver pasar un mendigo

ni mendigar la amistad

son los sueños más queridos

que se roba el  capital.

Por Flóbert Zapata Arias

© Manizales, jueves 25 de abril de 2019

Apuntes. Por Flóbert Zapata Arias

osorio lizarazo

A la hora que sintonizara uno Radio Cóndor, escuchaba clásica. Ahora no. Rompieron la línea. Ahora hay de aquellas franjas que al escucharlas es difícil de aceptar que pertenezcan a una emisora cultural. Porque una emisora cultural puede tener programación de emisoras comerciales pero agregándole otra visión, generalmente la visión crítica. De este modo programar lo que programan las emisoras comerciales es igual a dar más donde hay abundancia.

Toca emigrar a veces a la emisora de la Universidad de Manizales, a la de la Gobernación o a la Radio Nacional.

Podemos cerrar diciendo que emisora cultural es aquella que programa lo que no programan las emisoras comerciales o que programa de manera distinta a como programan las emisoras comerciales.

Siempre bueno el programa de jazz de Carlos Velásquez en Caldas fm, memorias cálidas  del Misisipi o del trópico en estas alturas.

Maravilloso El Salmona, qué acierto. Ese sabor de fuentes de agua y entradas amplias de aire y de cielo, como en el desierto árabe la belleza natural pasando entre columnas. Esos círculos sorpresivos y esas rampas. Ese sabor de que el arte y la ciencia merecen espacio y de que el espacio merece un buen trato, el mejor. Gracias maestro franco-colombiano Rogelio Salmona, gracias Universidad de Caldas.

El perfume se echa de modo que sólo se lo sienta el que le va a dejar el chupado. No podemos obligar a las personas a que huelan nuestro perfume como no podemos obligar a las personas a que escuchen nuestra música o nuestras conversaciones por celular. El hablado, el perfume y la música no pueden ser invasivos. Discreción por favor, elegancia según Wilde: “el arte de pasar desapercibido”. Que el perfume pase desapercibido hasta que lo descubra el que lo tiene que descubrir. Pobre obrero acomplejado que tapa los bellos olores del trabajo con un baldado de perfume. Pobre mundo que se llenó de perfumes hostigantes para el sano  y mortales para el alérgico. Nos echamos un perfume y ya somos de alcurnia. Hemos sido purificados. Como si el olor corporal no fuera nuestro mejor olor. Como si destruir los receptores de percepción del olor corporal fuera una ley.

Cuando estar salado es estar de malas, Manizalados es finalmente el homenaje de un manizaleño a un manizalado. Es el homenaje de Manuel Fernando Jiménez a Bernardo Jaramillo Ossa, carismático candidato presidencial seguido por multitudes crecientes, “venga esa mano país”. En la novela se llama Bernardo Galán, homenaje también al histórico barrio Galán y a José Antonio Galán el comunero colombiano hecho mito por el imperio español.  En la ficción Bernardo Jaramillo Ossa cae mortalmente desde lo alto de un abismo, en la realidad cae al abismo de la muerte desde un atentado con sicarios. Jaramillo Ossa, Galán Zorro, a quienes hay que recordar leyendo Sino sangriento de Miguel Hernández.

Escribo sobre el Gato por el Gato y por la vertiente de poesía que él representa, la poesía periodística, sin que sea sólo esto. La poesía periodística que en Gonzalo Arango mira hacia afuera y en el Gato mira hacia dentro. No como Gonzalo Arango sino al lado de Gonzalo Arango, nos muestra lo que se siente, se goza y se sufre con la vida económica desfavorable que le tocó vivir: parece poco pero interviene tanto. Qué mejor tema para hacer obra que la propia vida. Debería ser lo dominante. La Playita, el perro, el gato, la bicicleta, la banda de metal, la familia, la casa quemada, el sabor de la amistad y del amor, la cruz de la diabetes… Otros definen, el gato se autodefine, en poemas como tatuajes. Se desnuda como San Francisco de Asís, como San Juan de Dios cuando era Juan y recibía desprecio y piedras por ello.

Fue en la inauguración de la Feria del libro, como lo oigo tan poco, reseño que esta vez el presidente dijo algo que valiera la pena, invitó a leer a José Antonio Osorio Lizarazo.

Me asediaron tanto

que tuve que defenderme.

¿Con qué?

Con la verdad.

Con la cruz.

© Manizales, miércoles 24 de abril del 2019

No lo mató porque a Alfaro no lo mata nadie. Por Flóbert Zapata Arias

Gaitán en Ricaute

Gaitán en Ricaurte, Bogotá.

Mi padre murió paralítico y sin poder usar silla de ruedas. Amo a mi padre y amo a los paralíticos. Amo al Lenín Moreno de la parálisis y la silla de ruedas.

Mi padre era gaitanista y lo amo también por ello, por serle fiel hasta la muerte y en mí después de la muerte.

Pero no amo al Lenín Moreno que traicionó a Alfaro, el Gaitán ecuatoriano, lo traicionó hasta casi matarlo. No lo mató porque a Alfaro no lo mata nadie.

© Manizales, martes 23 de abril de 2019

El joven y el viejo. Por Flóbert Zapata Arias

Habla el joven con humor: Voy a tener cuatro hijos, para que carguen el ataúd cuando me muera; y para que no les pese mucho ni les talle que el ataúd sea de icopor.

Habla el viejo con estupor: Se me metió el frío en los huesos, me voy para La Rochela a calentar los pies hasta que se quemen. Al cadáver que incineran le dicen Vamos a quemarte los pies hasta que se calienten.

© Manizales, lunes 22 de abril de 2019

De su desidia. De su ineptitud. Por Flóbert Zapata Arias

deslizamiento

Frente a la tragedia invernal de cada año Colombia es un país sin gobierno. Hace mucho que cada año se repiten estas tragedias pero al gobierno ni le pasa por la cabeza un plan de revisión nacional de viviendas. Las tragedias muestran que urge por lo menos un censo de viviendas vulnerables. Recordemos que Caldas ha sido duramente golpeada tanto en la parte rural como en la urbana. Este año de las tragedias en la vía Manizales-Neira pasamos a la tragedia del municipio de Rosas, vereda Portachuelo, departamento del Cauca, en la que hubo más de veinte muertos. Además del frío el invierno no tiene que traer el sello de la muerte. Además de la muerte las tragedias no tienen que traer el sello del Estado. De su desidia. De su ineptitud. “No preguntes por quién doblan las campana, doblan por ti. John Donne”

Alcy. Por Flóbert Zapata

Alcy Doney Calle fue un poeta que se murió cuando estaba a punto de eclosionar como gran poeta. Fue un gran amigo de los amigos y un gran pariente de los parientes. En su obra hay momentos del que busca apasionado y pacientemente como el minero que busca pepitas de oro. Esta selección reúne las pepas mejores de su colección y otras sacadas de la prosa, algunas más brillantes precisamente por no buscar el brillo. Gracias Alcy Doney por los momentos de leal compañía y de leal poesía.

POEMAS DE ALCY DONEY CALLE

“Prefiero morir borracho

en las manos de un amigo,

que en las garras

de mi cama desolada y triste.

Ahora me voy, ya que olvidaste que siempre estuve allí, cuando después de un largo día de hundirte entre estatuas, llegabas a casa y te recibía entre mis brazos, o cuando maldecías por las desventuras de la vida o cuando te quejabas de tu familia imaginaria, siempre estuve allí, o si no, otras veces cuando salías con tus amigos, te esperaba aquí en casa, aunque la mayor parte siempre te seguía.

Posdata: Si algún día quieres buscarme ¿sabes cómo buscarme? ¡No! Entonces, cuando quieras que regrese, sólo piensa en aquel día que se oscureció tu vida, ¿recuerdas? Querías dormir en las piernas del viento con posición fetal, igual a un niño en el vientre del tiempo.

Sueño con un mundo perfecto que construí en una de mis depresiones cuando el suicidio me sonreía desde la ventana, en ese mundo tenía mujer hijo perro y gato y todos corríamos en una caída de nubes, pero lo que pasa es que ese mundo se derrumbó y mi mujer se fue con el mejor postor, el perro se ahogó con un hueso de aquellos que escondía en el césped del vecino o fue que él lo envenenó aún no lo sé porque nunca volvió y el gato se momificó detrás de la puerta esperando el ratón.

A pedacitos enterraron el puñal, aprendí a caminar por este mundo que no me acepta ni me da la mano aunque sea para hundirme otro poquito.

Ya no escribía por placer sino que las letras para no morir en vano y en protesta contra ella se agrupaban en orden como si fuera un desfile de fiesta nacional.

La soledad es la peor amante y la mujer más infiel que pude encontrar y entre movida y movida, cada vez la odié más.”

Fuente: Antología breve. Alcy Doney Calle. Colección de Poesía Tulio Bayer

 

© Manizales, lunes 22 de abril de 2018

Y al final la separación como la muerte. Por Flóbert Zapata Arias

Semana de Jesucristo. Santa comunidad pasajera. Fin de la semana y comunidad rota. Familias que se dispersan. De nuevo la comunidad de las separaciones. Adiós hermano, adiós hijos, no hay justicia Emiliano.

¿Había alegría porque había venido pero por qué no se quedaba?, ¿había amor pero por qué se iba? No había respuesta y ni siquiera se hacía la pregunta. ¿Por qué no me iba tras él, tras ella, tras ellos? Perdimos el derecho a la gran comunidad, tanto, tanto, que perdimos hasta el derecho a la pequeña comunidad familiar.

¿No te dices esto que sigue? No vivo donde quiero, no vivo con quienes quiero, mi vida es un desastre. Para colmo la musa sería mi compañía y tengo que acompañarla a ella. Triste domingo de resurrección de la diáspora.

© Manizales, domingo 21 de abril de 2019