El infierno económico. Por Flóbert Zapata

Vio un letrero: Clínica san Juan de Dios. Se bajó de la buseta. Entró. Le contó al celador. Lo pasaron a urgencias. Está bien. Reflexiona, reconoce. Tiene un proyecto de vida. La droga le da calma. Está listo para irse. Su segunda mujer y su pequeña de cinco años lo esperan. Ambas tan amadas.

Se iba a tirar de un piso alto. Un ángel le dijo detrás del cuello: “Y si quedas vivo y lisiado”. Antes se le iba a tirar a un carro y otro ángel lo jaló del cuello y le increpó: “¿Qué culpa tiene el conductor? Lo vas a meter en problemas”.

¿Cuál era su problema? Económico. Deudas, preste allí, tape allí, el gota cobrando, prestando para no quedarle mal al gota; falsificación de papeles para obtener un empleo. Y tuvo tantos empleos pero todos los perdía, uno de los últimos porque mordió la manzana prohibida: le pidió prestada plata a los clientes. Un largo etcétera anterior. Un semestre de Administración de Empresas, fiaos, préstamos que se volvían de bolsillo, el infierno económico.

Se llama Milton, Jaime, Luis, qué importa. En mayor o menor grado es como todos, padece como todos, quiere redimirse de este pánico económico como otros de otro pánico o del mismo. Mañana cruzará la puerta que lo vio entrar, buscará la puerta de su casa, la de su trabajo, donde lo espera el patroncito que lo apoya en su empleo de asesor comercial, de excelente persona, de maravillosa juventud y fuerza lista para triunfar frente el dinero, para controlarse y no ser controlado por él, para humillarlo y no ser más humillado.

© Manizales, martes 30 de abril de 2019

Delito y pecado. Por Flóbert Zapata Arias

Pedro Sánchez

Pedro Sánchez.Foto: Telesur.

Un rojo ha quedado presidente de España: Pedro Sánchez del Partido Socialista Obrero Español. Varios rojos han quedado presidentes de España desde que descansaron de la dictadura. En Colombia hace mucho que no tenemos un gobierno rojo, desde Samper y Serpa, ellos fueron el último gobierno rojo. En España hay una viva democracia. En Colombia hay una democracia contenida. El país está ahogado de la diversidad única. Necesitamos varias diversidades. Necesitamos que se rompa la diversidad azul. Estamos siendo gobernados desde hace mucho por el Partido Popular y sus Aznares. Sólo una sociedad atada permite este destino permanente. Necesitamos una democracia viva. No el destino de los hombres que sólo miran porque no pueden hablar. Donde pensar es delito y pecado.

© Manizales, domingo 28 de abril de 2019

Londres. Por Flóbert Zapata Arias

Marx en Treveris, Alemania

Marx en Tréveris, Alemania, su tierra natal.

Vivía muy pobre Marx

en el barrio de inmigrantes,

dos hijos se le murieron,

qué trágico que es ser grande.

 

Engels le tendió la mano

cuando recibió una herencia,

le dio una casa en el centro,

cerca de las bibliotecas.

 

A estos estos dos alemanes,

tan pacíficas lumbreras,

la hipocresía les dice

mala hierba, mala pena.

 

No ver pasar un mendigo

ni mendigar la amistad

son los sueños más queridos

que se roba el  capital.

Por Flóbert Zapata Arias

© Manizales, jueves 25 de abril de 2019

Apuntes. Por Flóbert Zapata Arias

osorio lizarazo

A la hora que sintonizara uno Radio Cóndor, escuchaba clásica. Ahora no. Rompieron la línea. Ahora hay de aquellas franjas que al escucharlas es difícil de aceptar que pertenezcan a una emisora cultural. Porque una emisora cultural puede tener programación de emisoras comerciales pero agregándole otra visión, generalmente la visión crítica. De este modo programar lo que programan las emisoras comerciales es igual a dar más donde hay abundancia.

Toca emigrar a veces a la emisora de la Universidad de Manizales, a la de la Gobernación o a la Radio Nacional.

Podemos cerrar diciendo que emisora cultural es aquella que programa lo que no programan las emisoras comerciales o que programa de manera distinta a como programan las emisoras comerciales.

Siempre bueno el programa de jazz de Carlos Velásquez en Caldas fm, memorias cálidas  del Misisipi o del trópico en estas alturas.

Maravilloso El Salmona, qué acierto. Ese sabor de fuentes de agua y entradas amplias de aire y de cielo, como en el desierto árabe la belleza natural pasando entre columnas. Esos círculos sorpresivos y esas rampas. Ese sabor de que el arte y la ciencia merecen espacio y de que el espacio merece un buen trato, el mejor. Gracias maestro franco-colombiano Rogelio Salmona, gracias Universidad de Caldas.

El perfume se echa de modo que sólo se lo sienta el que le va a dejar el chupado. No podemos obligar a las personas a que huelan nuestro perfume como no podemos obligar a las personas a que escuchen nuestra música o nuestras conversaciones por celular. El hablado, el perfume y la música no pueden ser invasivos. Discreción por favor, elegancia según Wilde: “el arte de pasar desapercibido”. Que el perfume pase desapercibido hasta que lo descubra el que lo tiene que descubrir. Pobre obrero acomplejado que tapa los bellos olores del trabajo con un baldado de perfume. Pobre mundo que se llenó de perfumes hostigantes para el sano  y mortales para el alérgico. Nos echamos un perfume y ya somos de alcurnia. Hemos sido purificados. Como si el olor corporal no fuera nuestro mejor olor. Como si destruir los receptores de percepción del olor corporal fuera una ley.

Cuando estar salado es estar de malas, Manizalados es finalmente el homenaje de un manizaleño a un manizalado. Es el homenaje de Manuel Fernando Jiménez a Bernardo Jaramillo Ossa, carismático candidato presidencial seguido por multitudes crecientes, “venga esa mano país”. En la novela se llama Bernardo Galán, homenaje también al histórico barrio Galán y a José Antonio Galán el comunero colombiano hecho mito por el imperio español.  En la ficción Bernardo Jaramillo Ossa cae mortalmente desde lo alto de un abismo, en la realidad cae al abismo de la muerte desde un atentado con sicarios. Jaramillo Ossa, Galán Zorro, a quienes hay que recordar leyendo Sino sangriento de Miguel Hernández.

Escribo sobre el Gato por el Gato y por la vertiente de poesía que él representa, la poesía periodística, sin que sea sólo esto. La poesía periodística que en Gonzalo Arango mira hacia afuera y en el Gato mira hacia dentro. No como Gonzalo Arango sino al lado de Gonzalo Arango, nos muestra lo que se siente, se goza y se sufre con la vida económica desfavorable que le tocó vivir: parece poco pero interviene tanto. Qué mejor tema para hacer obra que la propia vida. Debería ser lo dominante. La Playita, el perro, el gato, la bicicleta, la banda de metal, la familia, la casa quemada, el sabor de la amistad y del amor, la cruz de la diabetes… Otros definen, el gato se autodefine, en poemas como tatuajes. Se desnuda como San Francisco de Asís, como San Juan de Dios cuando era Juan y recibía desprecio y piedras por ello.

Fue en la inauguración de la Feria del libro, como lo oigo tan poco, reseño que esta vez el presidente dijo algo que valiera la pena, invitó a leer a José Antonio Osorio Lizarazo.

Me asediaron tanto

que tuve que defenderme.

¿Con qué?

Con la verdad.

Con la cruz.

© Manizales, miércoles 24 de abril del 2019

No lo mató porque a Alfaro no lo mata nadie. Por Flóbert Zapata Arias

Gaitán en Ricaute

Gaitán en Ricaurte, Bogotá.

Mi padre murió paralítico y sin poder usar silla de ruedas. Amo a mi padre y amo a los paralíticos. Amo al Lenín Moreno de la parálisis y la silla de ruedas.

Mi padre era gaitanista y lo amo también por ello, por serle fiel hasta la muerte y en mí después de la muerte.

Pero no amo al Lenín Moreno que traicionó a Alfaro, el Gaitán ecuatoriano, lo traicionó hasta casi matarlo. No lo mató porque a Alfaro no lo mata nadie.

© Manizales, martes 23 de abril de 2019

El joven y el viejo. Por Flóbert Zapata Arias

Habla el joven con humor: Voy a tener cuatro hijos, para que carguen el ataúd cuando me muera; y para que no les pese mucho ni les talle que el ataúd sea de icopor.

Habla el viejo con estupor: Se me metió el frío en los huesos, me voy para La Rochela a calentar los pies hasta que se quemen. Al cadáver que incineran le dicen Vamos a quemarte los pies hasta que se calienten.

© Manizales, lunes 22 de abril de 2019

De su desidia. De su ineptitud. Por Flóbert Zapata Arias

deslizamiento

Frente a la tragedia invernal de cada año Colombia es un país sin gobierno. Hace mucho que cada año se repiten estas tragedias pero al gobierno ni le pasa por la cabeza un plan de revisión nacional de viviendas. Las tragedias muestran que urge por lo menos un censo de viviendas vulnerables. Recordemos que Caldas ha sido duramente golpeada tanto en la parte rural como en la urbana. Este año de las tragedias en la vía Manizales-Neira pasamos a la tragedia del municipio de Rosas, vereda Portachuelo, departamento del Cauca, en la que hubo más de veinte muertos. Además del frío el invierno no tiene que traer el sello de la muerte. Además de la muerte las tragedias no tienen que traer el sello del Estado. De su desidia. De su ineptitud. “No preguntes por quién doblan las campana, doblan por ti. John Donne”