Gioconda Belli es la Vargas Llosa de Nicaragua. Por Flóbert Zapata

Los frijolitos de la libertad

Un mes antes de las reuniones del M19 con legisladores ultraconservadores en Washington, la NED “afirmó sin rodeos que las organizaciones respaldadas por ellos han pasado años recibiendo  millones de dólares sentando las bases para la insurrección” en Nicaragua.

Al matar El Espectador Pablo Escobar destruyó la democracia en Colombia. Esta es una dimensión que no se le ha dado al capo paisa, la de asesino de la democracia, ¿idiota útil  de la ultraderecha? El Espectador era un periódico integral de izquierda, el único. Hoy a gran escala no existe un solo medio de comunicación de izquierda en Colombia, como en la Argentina existe Página 12.  En la edición del 30 de junio El Espectador publica un artículo de Gioconda Belli titulado George Orwell en Nicaragua. Por el contenido podemos decir que la palabra política de Gioconda Belli no vale nada. Es la palabra ciega, de ultraderecha, de la mentira. A la que se desenmascara muy bien poniéndole al lado un artículo de Stella Calloni en Tiempo Argentino: Nicaragua: de los frijolitos de la libertad, al proyecto recolonizador de Trump. Así nos quedan claras dos cosas. La primera, que  El Espectador nunca renació y necesitamos en Colombia un gran medio de oposición para recuperar algo de democracia en esta dictadura civil de ultraderecha. La segunda, que Gioconda Belli es la Vargas Llosa de Nicaragua.

https://www.tiempoar.com.ar/nota/nicaragua-de-los-frijolitos-de-la-libertad-al-proyecto-recolonizador-de-trump

© Flóbert Zapata

Manizales, lunes 15 de julio de 2019

Por eso hablan tan fácil de la guerra. Por Flóbert Zapata

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Ilustración: Obra de Juan Triviño.

Aquiles, Hector, Patroclo, ¿se acuerdan? Es la Ilíada. Los nobles, los ricos, los oligarcas, peleaban en la guerra contra los nobles del bando contrario. Al otro lado peleaban también los pueblos, la plebe, los de abajo.

Arjuna, Krisna, Bhima, ¿se acuerdan? Es el Mahabarata. Los nobles, los ricos, los oligarcas, peleaban en la guerra contra los nobles del bando contrario. Al otro lado peleaban también los pueblos, la plebe, los de abajo.

En las guerras morían nobles y plebeyos por parejo. Eran un llanto y un luto nacionales, de todas las clases sociales.

Pero las cosas cambiaron.

En La Guerra y la paz los nobles, los ricos, los oligarcas, no van a la guerra. Sólo los pueblos, la plebe, los de abajo pelean entre sí.

Las guerras las programan los nobles pero las pelean los plebeyos. El llanto y el luto son de clase baja, no de clase alta.

En la Guerra de los Mil Días la clase alta iba en el frente de batalla con la clase baja, morían por igual el fino bogotano que el campesino pobre. El llanto y el luto no tuvieron privilegios de clase. La oscuridad fue nacional. Los más prometedores jóvenes liberales y conservadores perecieron en la contienda.

En La Época de la Violencia no murió ni un solo noble. Los pobres con uniforme de policía y de soldado se mataban con los pobres liberales.

De ahí para adelante todo sigue igual. El noble produce la guerra, el plebeyo la pelea.

En las guerras de Bush, Obama, Trump, no mueren los hijos, los hermanos, los tíos de Bush, Obama, Trump.

En las guerras de Santos, Pastrana, Uribe, Duque, no mueren los hijos, los hermanos, los tíos de Santos, Pastrana, Uribe, Duque.

Por eso hablan hablan fácil de la guerra.

© Flóbert Zapata

Manizales, sábado 13 de julio de 2019

La muerte y el terror se curan con champú. Por Flóbert Zapata

macri fake news

La única democracia que existe es el fútbol. El fútbol  es la gran democracia. Los dineros se reparten proporcionalmente y a todos les toca. A los ladrones los denuncian y los echan. A la mentira la desnudan. El juego limpio (fair play) es himno. La guerra sucia no se conoce. No hay fake news, no hay lawfare, no hay golpes de Estado ni guarimbas, no hay bloqueos ni sanciones, no hay invasiones militares, no hay colonialismo, no hay hegemones que impongan una forma de administración o de juego. El que la hace recibe castigo ejemplar así sea un dios: Messi será sancionado por acusar sin pruebas y todos sus millones no comprarían la justicia. En la democracia del fútbol los medios de comunicación recogen todos los puntos de vista y están abiertos al pueblo y a la crítica.  No hay secretos y por lo tanto no hay guerras. No hay venganzas. Todo es libre competencia verdadera, el mejor es el que juega, el mejor es el que gana. Como si fuera poco ahora el video arbitraje (VAR) viene a darle más trasparencia a ese universo democrático y humano que es el fútbol.

Las otras, las democracias políticas son todo lo contrario. Son democracias falsas. O democracias torturadas a las que no dejan brillar en el cielo como brillan los astros del fútbol. Comenzando porque no juegan los mejores sino los tramposos. En Brasil se reúnen la mayor democracia del fútbol y la peor antidemocracia política: gracias al lawfare el legítimo presidente de Brasil está preso y un charlatán peligroso está en la presidencia. En Macri se reúnen  la democracia del fútbol y la antidemocracia política: presidente del Boca y  presidente de Argentina. Raúl Kolmann  desnuda uno de sus fake news. https://www.pagina12.com.ar/205407-carreteras-otras-fake-news-de-macr

Así por donde vayamos.

Colombia es la mayor antidemocracia del mundo. Los políticos son en su mayoría hijos del matrimonio bien avenido entre el narcotráfico y el paramilitarismo. Como si no bastara que sean hijos de la oligarquía y de las iglesias católica y pentecostal. Como si no bastara la compra de votos. Como si no bastaran la ley del silencio y la carencia de libertad de expresión. Como si no bastara este aparato de guerra fría a que nos someten por nuestra vecindad con Venezuela.

Da risa el Plan Ágora del gobierno para la transparencia en las elecciones, cuando su elección fue trapicheada. Todo lo que dice es que en este Plan Colombia continuado la muerte y el terror se curan con champú.

© Flóbert Zapata

Manizales, miércoles 10 de julio de 2019

Instrucciones, pedido y aviso Por Flóbert Zapata

Gays Rusia

Día del orgullo lgtbi en Madrid.

(Instrucciones)

A la literatura desubíquenla, pongan al  lector a leer basura, nada fundamental. En el ensayo que lo que domine sea lo aburrido y complicado. La historia que sean fechas y nombres aprendidos de memoria. Escritores que no haya muchos pero que los haya para que conste. Poetas es mejor pocos porque por poco que digan algo dicen, los premios hay que dejarlos pero premiar la monserga y la poesía de poetas para poetas y de profesores para profesores. Y así.

(Pedido)

Al presidente Putin que le ofrezca al mundo una multitudinaria marcha del orgullo lgtbi en Moscú, recordando a Marx: “La diversidad es la vida, la uniformidad es la muerte”.

(Aviso)

A los EU le aviso que mi celular será siempre wawei.

© Flóbert Zapata

Manizales, miércoles 10 de julio de 2019

A esos no los mostrarán. Por Flóbert Zapata

(“¿Cómo fue posible que ese muchacho tan talentoso y crítico de la realidad de Nuestra América, militante del PC de su país, derrapó para convertirse en el más descollante intelectual orgánico y paradigmático del neoliberalismo?”)

El mundo está muy politizado. El que no lo sepa cae en el engaño. Lo engañan todo el tiempo. Le engañan la mente. El que descubre el engaño se aterra de la monstruosidad.

Los medios de comunicación, de derecha, transmiten una opinión del derechista Miguel Bosé sobre Venezuela. No lo invitan porque opina sino que lo invitan porque saben cómo opina.

Lo mismo sucede con Vargas Llosa (https://www.pagina12.com.ar/204518-confirmado-se-jodio-el-peru) .

El espectador en ese momento ve a un cantante y un escritor que opinan. Debe ver a dos políticos que opinan.  Respecto a Venezuela y Cuba ni Miguel Bosé ni Vargas Llosa opinan porque mienten, transmiten la mentira, el dogma.

De Juanes y su participación en el concierto de la frontera se puede sospechar que quedó pringado aquella vez que asistió a un concierto en Cuba y los medios metieron en cada ser humano la imagen de unos cubanos mayameros rompiendo sus discos. Porque no puede ser que se comporte bien con un gemelo y mal con el otro.

Dado que cada voz que presentan es como las citadas la gente acepta lo que dicen no sólo como verdad sino como única verdad.

Hay desde luego escritores y cantantes que opinan realmente y que opinan distinto pero a esos, a los Atilio Borón, a esos no los mostrarán.

Esto sucede en los mundos de la farándula y la literatura, que resultan inocentes frente a la perversión de los otros mundos.

© Flóbert Zapata

Manizales, martes 9 de julio de 2019